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Trinidad: música cubana por las calles de una ciudad colonial

Trinidad: música cubana por las calles de una ciudad colonial

Hay acordes de canciones que se graban en nuestras cabezas a fuego y, cada vez que se repiten, nos traen ese momento mágico que hicieron de ellos algo especial. Eso es lo que me pasa a mí cada vez que escucho temas como Yolanda o Hasta siempre, comandante: no puedo evitar rememorar la fortuna que tuve de visitar una de las ciudades coloniales más bonitas de América y uno de los lugares imperdibles en Cuba: Trinidad, donde las escuché en directo.

Fue el 2014, cuando el castrismo se respiraba por doquier, el año en el que viajé hasta Cuba. Y fue especial por todo: por la compañía, porque las expectativas que llevaba en la maleta se cumplieron con creces y por la cantidad de momentos inolvidables que me llevé de vuelta a España. Y Trinidad fue, sin duda, lo que más huella me dejó. Sí, voy a afirmar que más, incluso, que La Habana.

Viajando en el tiempo hasta Trinidad.

Trinidad, con unos 74 000 habitantes, está situada al sur de la provincia cubana de Sancti Spíritus, y fue fundada a principios de 1514, durante la colonización española. Nosotros llegamos hasta allí desde La Habana. Y lo hicimos en un taxi de los que llaman particulareslos que no son los oficiales del gobierno- porque no conseguimos billetes de autobús ni alquilar un coche (fuimos en febrero, una época muy turística) y fue una experiencia increíble.

En el trayecto, que nos llevó unas cuatro horas (316 kilómetros separan ambas ciudades) y por el que pagamos alrededor de 106 CUC (unos 100 euros), disfrutamos de unas carreteras que, aunque no están en buen estado, hacen que te sientas en la Cuba más tradicional, dentro de un coche que ni en Grease. Solo diré que me pasé todo el viaje haciendo fotos porque todo me encantaba.

Imagen de un taxi particular en Trinidad, Cuba.

Si alquilas un coche o viajas en taxi particular como nosotros, puedes parar en Cienfuegos, antes de llegar a Trinidad, otra bonita ciudad cubana que está en el camino entre ambos lugares. También encontrarás autobuses de la compañía Viazul que comunican los tres destinos.

El taxi nos llevó directamente a nuestro alojamiento, una casa particular que unos amigos cubanos nos habían reservado la noche anterior desde La Habana. Encontrarás multitud de opciones para alquilar una habitación en una casa particular allí, aunque si es temporada alta, puedes asegurarte de tener donde pasar la noche reservándolo, al menos, el día de antes. Eso sí, cerciórate de que es una de las autorizadas por el gobierno.

Perdidos por la ciudad colonial.

Imagen de la Iglesia Mayor de la Santísima Trinidad, en Trinidad, Cuba.El mejor consejo que te puedo dar para visitar Trinidad es que te pierdas por sus calles y entres a los lugares desde los que el son cubano te atrape. Nosotros lo hicimos, pese a los cuarenta y muchos grados que nos acompañaron cuando viajamos hasta allí.

En esta ciudad encontrarás multitud de iglesias y museos. Puedes empezar por visitar la Iglesia Mayor de la Santísima Trinidad, construida entre 1817 y 1892, y seguir, por ejemplo, con el Museo de Arquitectura Colonial, desde el que podrás callejear hasta su Museo Municipal, ubicado en el antiguo palacio Cantero. Sin duda, si puedes, te recomiendo que hagas coincidir tu visita a este último con el atardecer y lo contemples desde su torre. Para nosotros, fue increíble ver el sol ponerse desde allí.

Una vez que el sol haya dejado las calles de Trinidad, acércate hasta su Plaza Mayor, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. En uno de sus laterales, verás la gran escalinata, hasta la que te llevará el ritmo que marcan desde la Casa de la Música. Esta zona es el punto de reunión de multitud de turistas y locales que se acercan hasta allí para escuchar a los mejores músicos desde las mesas en sus terrazas y bailar sus canciones.

Cuando termines con la parte arquitectónica…

La parte arquitectónica de Trinidad tiene una gran belleza, pero a mí lo que más me marcó fueron los locales en los que pudimos disfrutar de música cubana en directo (y bailarla, a nuestra manera). Uno de ellos fue la Casa de la Música, de la que ya he hablado en líneas anteriores, y también la archiconocida Casa de la Trova. Pero, sin duda, el que más me gustó fue un local llamado La Canchánchara.

Imagen del grupo Cohímbre en la Canchánchara, Trinidad.

Aún se repiten en mi cabeza las canciones de Cohímbre, la banda a la que vimos actuar, o la forma en que Esteban, un joven cubano, improvisó varias canciones acompañado por este grupo. Y, por supuesto, también recuerdo el ardor que me dejó la bebida que da nombre a este local. ¡Que no se te olvide probar este cóctel hecho con arguardiente, miel y zumo de limón!

Vaso con cancháncara, en Trinidad.

Y si no solo quieres ver lo que está en la superficie de Trinidad sino también lo que se esconde en sus fondos marinos, te recomiendo que aproveches para bucear allí. Nosotros lo hicimos (bueno, yo lo intenté) en una cala de Playa Ancón y fue una experiencia increíble, y a mitad de precio que en otros lugares como, por ejemplo, Varadero.

Una vez que hayas terminado de disfrutar de Trinidad, puedes encaminarte hacia Santa Clara, donde está la tumba del Che Guevara.

Creéme, no te arrepentirás de hacer este viaje…

© Imágenes: Miriam Gómez Blanes.

Dónde puedes cambiar dinero para tu viaje.

En Cuba, podrás pagar en CUCs, en pesos cubanos (en los negocios locales) y, en los lugares más turísticos, en dólares americanos. Global Exchange cuenta con casas de cambio de moneda en los principales aeropuertos de más de 20 países. Consulta las oficinas en tu país y viaja con tranquilidad, siempre con la moneda lista para pagar todo lo que necesites.

Miriam Gómez Blanes

Periodista inquieta y adicta a la escritura sin solución, actualmente coordino los contenidos del blog de viajes de Global Exchange, «Travel and Exchange». También cuento otras historias y realidades en mi blog: www.overthewhitemoon.com. Y lo hago mientras recorro el mundo. Si un viaje me dice ven, lo dejo todo.

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